Mañana es el día. 21 de diciembre de 2012, la fecha en la que muchas personas han situado el final del mundo. Buscando por internet argumentos a favor y en contra de los apocalípticos augurios, me topé con un texto escrito de una forma totalmente comprensible para profanos y que rebate los argumentos que se han ido dando para avalar la veracidad de la inminente hecatombe. Como mis conocimientos sobre estos temas son bastante pobres, tirando a nulos, me he tomado la licencia de argumentar mi posición ante el asunto con el artículo que José Manuel Nieves, periodista especializado en temas de ciencia del Diario ABC Sección de Ciencia, publicó el 17 diciembre de 2012.
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jueves, 20 de diciembre de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
El negro. Rosa Montero.
Este breve pero maravilloso artículo de la periodista y escritora Rosa Montero fue publicado en el periódico El País el 17 de mayo de 2005. No siento la necesidad de comentarlo, puesto que se comenta por sí sólo. Te animo a leerlo y seguro que al llegar al final te sorprenderás sonriendo.
“Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Tres. Manuel Hidalgo
Rara vez coincido con el periodista y escritor Manuel Hidalgo, es una persona con la que no logro sintonizar, ni mucho ni poco. Aún así, me gusta su forma de escribir, directa y clara, por eso, siempre que cae en mis manos el periódico el Mundo leo su columna, después de haber devorado con avidez la de Raúl del Pozo, por supuesto, tengo mis prioridades. El día 29 de octubre publicó un artículo titulado “Tres” que me pareció un diagnóstico muy fino y acertado del estado actual de la sociedad española
“Quizás ya sea hora de revisar la nomenclatura de las tres Españas, popularizada por Antonio Machado y palpable en los tiempos de la Guerra Civil. Propongo unificar las dos Españas extremas de entonces en una sola. Ahora, no importaría tanto la adscripción ideológica como la actitud y el carácter. Esa España estaría formada por españoles agresivos, tajantes, excluyentes y dogmáticos, españoles que no ven nada bueno en quien piensa y actúa de manera distinta. Que no ven nada bueno en general, que sólo se ven bien a sí mismos, cargados de razón, soluciones e ideas verdaderas que estarían encantados de imponer a los demás, aunque los vigentes usos democráticos les llevan a disimular ese deseo.
No sabría concretar cuántos españoles de aquí y de allá integran esta España, pero siendo una minoría muy amplia, se deja notar mucho, pues lleva tiempo tratando con estrépito de autodevorarse y de devorar a quienes consideran indecisos o tibios.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Cada deficiente mental con su eufemismo- Daniel Samper Pizano
Desde hace muchos años, en concreto 20, guardo este recorte. En su día me pareció divertido y exagerado, nunca pensé que pudiera llegarse a esos extremos. He de reconocer que el autor, Daniel Samper Pizano, mostró una clarividencia increíble, pero se quedó corto, la fiebre por el eufemismo que nos asola desborda todas las expectativas, tanto de quien escribió este artículo como de servidora, que lo leyó, lo encontró muy lúcido y por eso lo archivó en su carpeta multi-cosas. Comparto contigo este texto como curiosidad, porque la corrección política en el lenguaje (y en el pensamiento) es tan brutal que seguramente hoy este escritor no se habría atrevido a escribir un artículo con este contenido. Sólo hay algo peor que la censura, la autocensura.
“Si algo admiro de la Organización Nacional de Ciegos no son su poder ni la obra social que lleva a cabo. Sino que se llame así, sin tapujos y sin misterios: de Ciegos. Ellos, y los matadores de toros, son unos de los pocos ciudadanos que se han resistido a esa ola ridícula que busca reemplazar con un eufemismo rosado la palabra que sirve ahora y sirvió siempre para designar una situación dolorosa o profesión polémica.
Cualquiera que se dé a la tarea de leer la prensa, escuchar la radio y ver televisión, se dará cuenta de que en este país han desaparecido las personas con defectos físicos y los oficios elementales. Aquí ya no quedan más ciegos que los de la ONCE: los demás son invidentes o disminuidos visuales. Tampoco hay cojos, mancos ni locos. Los primeros se llaman minusválidos, los segundos discapacitados y los terceros deficientes mentales.
Cualquiera que se dé a la tarea de leer la prensa, escuchar la radio y ver televisión, se dará cuenta de que en este país han desaparecido las personas con defectos físicos y los oficios elementales. Aquí ya no quedan más ciegos que los de la ONCE: los demás son invidentes o disminuidos visuales. Tampoco hay cojos, mancos ni locos. Los primeros se llaman minusválidos, los segundos discapacitados y los terceros deficientes mentales.
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